¿policias o recaudadores de impuestos?

23 Octubre 2009 por jaclemente

De un tiempo a esta parte la presión que ejerce la policía municipal sobre los ciudadanos se está haciendo insoportable. Lejos de ayudar al ciudadano –que no olvidemos es el que paga su sueldo-, le acechan como cazadores furtivos, esperando cobrar alguna pieza.  Sin ir más lejos, ahora se ha puesto de moda el que algunos ancianos dirijan el tráfico en las entradas y salidas de colegios, mientras, los policías, haciendo dejación de su labor, porque ya veremos que pasa el día que un anciano se equivoque y haya un accidente, se dedican a multar a los coches que aparcan en doble fila, por unos instantes, para dejar a sus hijos, ya que por la estructura de la ciudad es imposible encontrar un solo hueco a muchos metros de distancia de los colegios.

  Si te ven poner el coche en marcha sin haberte abrochado el cinturón de seguridad, multa, si te aparcas a la orilla en doble fila para contestar una llamada , multa . Es por su seguridad te dicen, sin embargo te avisan de que los puntos no te los van a quitar porque el ayuntamiento no los pasa a tráfico. No puedo deducir otra cosa que es una mera recaudación de impuestos, quizás para compensar el llamado “basurazo”.

  Sin embargo,   vemos que para unas cosas son tan celosos y para otras no lo son tanto y nos sorprendemos viendo como los parques aparecen cada sábado y cada domingo llenos de bolsas de comida y botellas vacías, las calles llenas de excrementos caninos, los barrios del centro ruidosos etc. ¿ Dónde están los policías en esos momentos?  O ¿es qué es más seguro cobrar al ciudadano normal que paga impuestos , que tiene un sueldo y por eso tiene coche, que al chaval que se emborracha en el parque y que a lo mejor les tira piedras cuando van a llamarle la atención?

rojo intenso

20 Octubre 2009 por jaclemente

 

Rojo intenso

  Había comenzado a llover  después de varias semanas de sequía y del cielo plomizo caía una mezcla gris  de  agua y humo.  Manuel se cubrió la cabeza con el periódico gratuito que cogió en el  autobús y corrió de portal en portal  hasta llegar a su bloque.

   Sobre  las fachada de ladrillo rojizo resbalaban hilos  de agua sucia. Algunas vecinas, se apresuraban a quitar la ropa tendida.

  Subió las escaleras lentamente hasta el cuarto piso.  El olor de  las comidas, que ya se preparaban y que  escapaban de las casas , le hizo despertar su apetito.    Abrió la puerta empujándola con el pie y la cerró con pereza, dejó la cazadora en la percha de forja que el mismo había  hecho unos años antes, tiró el periódico húmedo  en el sofá y buscó a Concha.

¾Hola  cariño , ¡ qué bien huele! ¿ Qué hay de comer? ¾preguntó .

—¿Cómo es que estás tan temprano aquí? —preguntó su mujer asomándose desde la 

 cocina, donde llenaba una lavadora con ropa sucia.

—Ya ves, el jefe que me ha dado día libre.

—Te han despedido otra vez. —dijo ella sin disimular su contrariedad.

—No, esta vez me he despedido yo.

—No me lo puedo creer¿ Cuántos trabajos llevas este año?

—Era un trabajo de mierda.

—¡Qué casualidad!, que no haya ningún trabajo  bueno para ti

—¿Qué pasa? No te has enterado todavía de  que hay crisis.

La única crisis es la de tu cabeza. Ya verás la crisis que vamos a tener si no ingresamos dinero. 

  —¡Bah! No te preocupes, algo saldrá  ¿Qué hay de comer?

—Pero como va a salir algo, si el problema es que no quieres trabajar . Que pesado estás con la comida, no ves que estoy poniendo la lavadora—dijo ella airada..

—El Señor proveerá, no es eso lo que dicen las beatas esas con las que te juntas en la iglesia. Y si no, pues  le pides a tu madre,  que tiene buenos cuartos y una pensión cojonuda. ¾dijo Manuel en tono burlón , lo que encendió aún más los ánimos de Concha.

—Ni mentar a mi madre, ¡eh! No tiene más que el dinero que ahorró mi  padre, que era un hombre como hay que ser, no un holgazán como tú y ella ha  conseguido conservarlo.. Y gracias a las “beatas esas que tu llamas” tengo alguna escalera  para limpiar. Que gracias a eso seguimos comiendo.

—Si ahora va a resultar que sobrevivimos gracias a ti.

—¿ No? , pues ya me dirás. —Si tuviera que contar con tu salario.

—Algo bueno tendré —dijo zalamero, cogiéndola por la cintura.

Concha hizo un movimiento brusco de cadera y se zafó del abrazo que le había hecho Manuel .

¾Pues te aseguro que a veces me cuesta encontrarlo.

—Vamos, no seas tonta ¿no has visto el anuncio de la tele? “Si el sexo funciona todo va bien”. Dice.

—Si, claro que sí, pero eso es un anuncio y esto es la puñetera y cochina realidad.  Coge ese periódico   y ponte a mirar los anuncios de trabajo.

Manuel dio un salto por encima del sofá y se abalanzó sobre Concha derribándola y  aprisionándola contra  la alfombra. Concha cerró la boca y moviendo la cabeza de un lado a otro esquivó los labios ávidos de su marido.

¾Estate quieto, no creo que sea el momento más adecuado.

¾Venga, vanos a hacerlo cono antes ¾susurró Manuel que no cejaba en su intento. Hasta que por fin las bocas se encontraron  y ella cedió al empuje de la lengua de su marido

  En un instante frenético se quitaron las ropas y se entregaron con furor,  con toda la intensidad de los buenos momentos.

    Aún jadeante, Concha se libró del abrazo desnudo de Manuel, se vistió, se atusó el pelo y le dijo: Anda, vistete, los crios  están a punto de llegar.  Voy a terminar  la comida que se me hace tarde.

  Manuel se vistió despacio, se sentó en el sofá con los pies descalzos y los calcetines sudorosos sobre la mesa de centro y abrió el diario  por la sección de ofertas de trabajo.  

—No te creas que con echar un polvo  se soluciona todo.  Por mucho que digan,  “donde no hay harina….”  ¿Por qué no vuelves a trabajar la forja como antes? ¾dijo Concha desde la cocina.

—¿ Dónde pongo el taller ?  ¿ en el tendedero? . No sabes que para eso hace falta espacio y un grupo de soldadura para el que no tenemos dinero. Además ya nadie quiere cosas manuales, todo viene de China a precios de risa.

  Concha salió de la cocina  secándose las manos en el delantal. .

 —A ver trae ese periódico.

Concha repasó la sección de ofertas de trabajo y señaló tres.

—Mira ahí tienes tres cosas para las que podrías valer..

Manuel  cogió el periódico , echó un vistazo rápido y con desinterés y cuando Concha desapareció de su vista , se espatarró de  nuevo en el sofá y enchufó el televisor. 

  Los días siguientes transcurrieron iguales.  Concha y Manuel se levantaban temprano y a la vez. Concha se  iba a trabajar, había encontrado dos casas más para ir a limpiar y entraba algo más de dinero. Manuel preparaba el desayuno a los chicos y  los acompañaba al colegio. Después se acercaba a la boca del metro y recogía dos o tres periódicos gratuitos.  Si hacía buen tiempo se iba al parque y los hojeaba. Si el tiempo era malo se iba a un bar cercano o a casa. A veces marcaba algunos anuncios que le parecían atractivos, llamaba por teléfono, pero todos se reducían a venta de artículos rarísimos con nombres rimbombantes. Anunciaban desde ventas de productos milagrosos para la limpieza de la casa, o unos aparatos que puestos en el auricular del teléfono le libraban de la posibilidad de catarros. O Aspiradores extraordinarios con precios astronómicos.   Así que, poco a poco, dejó de interesarse por la posibilidad de encontrar trabajo.

    Cuando Concha llegaba a casa a la hora de comer, él la esperaba con la mesa puesta y alguna sabrosa comida.   A veces se enzarzaban en discusiones sobre el trabajo, pero el le enseñaba todos los anuncios que había marcado y la abrazaba. No te preocupes, verás como sale algo. Después la convencía con arrumacos y terminaban haciendo el amor en el sofá o en la alfombra.

   Una mañana , Concha le llamó por teléfono y le dijo que no iría a comer, que había encontrado otro trabajo para por la tarde y no le compensaba ir y volver.  A partir de aquel día Concha empezó a volver después de recoger los niños del colegio , a media tarde.

   Una noche, mientras esperaban que llegara la hora de la cena y Manuel vigilaba que sus hijos hicieran la tarea del colegio, viendo la televisión sin sonido,  pasó algo inesperado:

¾Me cagüen la mar, éramos pocos…   ¾gritó Concha desde la cocina.

—¿ qué pasa? —Dijo Manuel sin dejar de cambiar emisoras con el mando de la televisión.

—Hay agua debajo de la lavadora

—Y qué, se te habrá caído.

—No, no … Se nos ha roto la lavadora, pierde agua. Podrías echarle un vistazo en vez de estar ahí tocándote las narices.

—Yo no entiendo de lavadoras.

—Si, ya sé que tu no entiendes de nada, pero podrías mirar  por si fuera algo sencillo.

—Vale, ahora voy.

—Tendremos que llamar al técnico o comprar una nueva.

—Si, en la semana fantástica  de El Corte Inglés, no te jodes.

—Hay sitios dónde las venden a plazos.

—¿Tú crees que a nosotros nos va a fiar alguien?

—Tendremos que intentarlo  –dijo ella.—Conozco al dueño de Electrodomésticos Jarabo. Quizás…

¾Ya, ese viejo verde que siempre te está mirando a las tetas.

¾A ti que más te da, lo importante es que nos haga un buen precio.  ¿ Por qué no vienes conmigo?

—¿ Para qué? No va a servir de nada, además ¿ no te las apañas tan bien tú sola? 

¾¡ levántate , coño! A ver si entre los dos vemos algo que podamos solucionar aquí.

Manuel bajó los pies de la mesa de salón, se levantó del sofá y se acercó a la cocina , Concha se afanaba por recoger el agua turbia y jabonosa que salía por debajo de la lavadora .

   Se quedó de pie, viendo como el agua iba extendiéndose por las baldosas, avanzando por las juntas.

Cerraré la llave de paso.

—Tendré que terminar de lavar a mano. Lo que me faltaba. Buscaremos una barata, seguramente hay de segunda mano, en buen uso.

Concha  terminó de sacar del tambor de la lavadora un montón de ropa chorreando que cogió entre los brazos.   El agua que caía de la ropa hizo aún más grande el charco arco  que alcanzó los pies descalzos de Manuel.

¾¿Qué haces ahí como un pasmarote? ¡Tráeme el cesto de la ropa y el cubo de la fregona. ¡.

   Manuel salió de la habitación dejando tras de si unas huellas jabonosas y turbias sobre  la moqueta del salón.

   Concha,  nunca olvidaría aquellos  pies alejándose hacia el comedor oscuro.  A la mañana siguiente, se puso su blusa más escotada y se pintó los labios de rojo intenso.  Salió de casa decidida a compara una lavadora nueva.

Segunda oportunidad

20 Octubre 2009 por jaclemente

Segunda oportunidad

-De verdad chica, yo nunca pensé que Dios fuera así. Me lo imaginaba , pues… como viene en  los libros, con barba blanca, un señor muy viejo, con túnica . Bueno me acuerdo cuando mi Paco me llevó a Roma, por los 25 años y estuvimos en la capilla sextina.

-Sixtina, es la capilla Sixtina

-¡qué más da!  Como te decía , pues así., así me parecía a mi Dios, pero no, que va , de repente veo que entra un señor alto, guapo, con barba oscura.

-¡Cómo Jesucristo?

-Si, algo así, pero más guapo, como Sandokán, ¿ te acuerdas de Sandokan?.Con su traje de raya diplomática, su pelo largo y negro, su barba, sus ojos azules , ahhhhhhh. .

-Ahora entiendo lo que se dice de “está como Dios”.

-Yo no creía que era Dios, pero cuando lo vi dirigirse hacia el trono, con el ojo ese del triángulo encima, ya no me quedó duda. Todo el mundo en silencio, de pie. Un ángel impoluto tocando una trompeta de esas largas, ¿ como se llaman?

-No sé.

 -Bueno, como se llamen, pues, como te digo, el ángel tocando la trompeta  y otro anunciando : ¡Atención , Dios!!. Pero nada altivo, sabes, se sentó y me dijo: A ver,¿ Eres tú  la damnificada? Yo no sabía el significado de  esa palabra pero como se dirigía a mi, pues yo me levanté, hice una reverencia y dije, en el tono más humilde que pude:

-Si, Señor.

-Bueno, cuéntame, ¿ qué te ha pasado?¿ por qué estás aquí?  -Me dijo con una voz dulce, armoniosa, melódica, seductora…

-Vamos Puri, que te vas.

-Uy perdona chica. Pues verá  Señor, -dije, muy digna yo, colocándome el pelo como Letizia- Yo me asomé al pozo, a ver si tenía agua, es que este año ha sido muy seco sabe, uy que tonta, -le dije después- ¿como no lo va a saber?. Pues eso, que me asomé al pozo y me caí y me ahogué, según veo.

-Entonces se puso muy serio , que  creí que era por algo que había dicho yo, pero no, dijo con una voz que me hizo temblar las piernas: A ver que se presente aquí ahora mismo el ángel de la guarda de esta mujer. Y allí que vino, custodiado por dos, como romanos o algo así, mi ángel, un poco feo, ni rizos dorados , ni nada y las alas como las de los pájaros esos que salían en la tele cuando lo del chapapote.

-¿ y qué pasó?

-Pues nada, le estuvo preguntando que donde había estado en el momento del accidente  y cosas así, el se defendió diciendo que su jefe   le había  encargado otra tarea, ya que había habido prejubilaciones y estaban escasos de personal y esas cosas. Yo no me enteré muy bien, porque me quedé embobada mirando a Dios.

-¿ Y bien?

-Pues nada, que le echó una bronca que “pa´qué” y a mi  me asignaron otro ángel de la guarda, uno jovencito con alitas blancas y cara sonrosada y me han mandado de nuevo aquí, para darme una segunda oportunidad, pero yo por si acaso ya he mandado tapiar el pozo.

-Pues me alegro por ti Puri, Pero… ¿ ahora que hacemos con las flores?

el hombre de su vida

13 Mayo 2009 por jaclemente

No había tenido suerte en el amor. Su primer novio fue un  profesor de aeróbic,  pensó que sería el hombre de su vida, pero al poco se  fugó  con una campeona de halterofilia. Dos años más tarde,  creyó haber encontrado al hombre de su vida, cuando se enamoró de ella un arquitecto que diseñaba viaductos, pero la abandonó en el altar por una funámbulista.  Pensó que quizás encontraría el hombre de su vida en alguien más corriente y se enamoró de un albañil algo tosco y fumador,  pero también la dejó por una rumana rubia de grandes pechos.

  Por fortuna la tecnología vino en su ayuda,  por fin encontró el amor de su vida.

 ¡Qué importa amar a  un androide si el amor es verdadero!

¿Fiebre porcina?

13 Mayo 2009 por jaclemente

Cuando bajó del avión le hicieron pasar por un detector de temperatura. Discretamente, un guardia civil de paisano le invitó a apartarse de la fila. Era uno de los ocho pasajeros que venían en el vuelo de PANAM procedentes de México D.F. 

  Le hicieron contestar a unas preguntas protocolarias sobre su identidad, motivo del viaje y permanencia en México y si tenía algunos síntomas como dificultad al respirar, tos etc. Inmediatamente después le condujeron a una ambulancia y esta lo llevó a un hospital del extrarradio de Madrid. Allí lo ingresaron en una habitación, aislado.  Sin perder ni un solo minuto, empezaron a administrarle antivirales y la enfermedad comenzó  a remitir, aunque surgieron  pequeños cambios en su fisonomía. La nariz se le iba levantando,  la boca fue adquiriendo forma de hocico y las orejas le iban creciendo. 

-No es nada -le dijeron- , son efectos secundarios de la medicación .

Pasados dos días empezó a notarse unas pequeñas callosidades en los  pies  y a crecerle las uñas de los dedos. .

-No se preocupe, ya le vamos a dar el alta y verá como pronto vuelve a la normalidad.

Una mañana se despertó horrorizado al ver que sus pies habían terminado de convertirse en pezuñas y tenía una inconfundible cara de cerdo. Gritó y enseguida acudió el equipo médico que trató de calmarle.

-¡Tranquilicese!, usted no se contagió en Mexico, su enferemedad es ibérica.  ¿ No ve el color negro de sus pezuñas?

Maravilloso puente

13 Mayo 2009 por jaclemente

Por fin llegó el tan esperado puente.  Íbamos a a pasar unos comodísimos días de vacaciones en una playa  de un pueblecito marinero alicantino.

-Mañana nos levantamos pronto y a la hora de comer estamos hincándole el diente a  una paellita en el bar de Tonet. -le dije a la familia.

A las seis y cuarto puse el despertador.

Aunque apenas pude dormir por la excitación,  a la hora de levantarme se me pegaron las sábanas. Percibía como si una sirena de una fábrica llamara al trabajo y dándome media vuelta, me repetí :

  –vaya pringaos.

Pero el despertador , que es tozudo, seguía insistiendo hasta que un codazo en las costillas, mal intencionado a pesar de lo que diga ella, me puso en la realidad 

-Para que pones el despertador tan temprano si luego no te levantas? -Eso la madre.

-Jo papá , que son las seis - Eso los hijos, al unísono.

-Vamos gandules , ya dormiréis en el coche, A ver: las maletas.

-A mi me falta un poco

-Cómo que un poco. Si vamos para cuatro días y llevas un baúl

-Jo papá, playa de día, playa de  tarde, paseo marítimo, discoteca por la noche y si hace malo….

  Malo me estaba poniendo yo de ver como iban pasando los minutos y sin visos de salir.

-A mi me queda que se termine de secar esta lavadora y plancharme un vestido  -dice la madre

  -¿Y tú Julian?

-Yo ya estoy.

Ya estoy, ya estoy, si estás en pijama, sin afeitar y la cama sin hacer.

Cardiaco perdido, me abrí una volldamm, y después otra y me senté a esperar. Después de la segunda ya les dije que me iba a por el coche y a bajar las cosas de la playa: Las hamacas, las sombrilla, las esteras, las bajo esteras, las toalla, los balones, el boomerang, la cometa, la petanca…los altavoces para el Mp3…

  Después de otra volldamm y tres o cuatro cigarrillos, bajan con las maletas, hechos un pincel peinados, maquillados, olorados.

   Desafiando las propiedades de la materia y la teoría de los coeficientes de elasticidad y compresión conseguí cerrar el portón trasero. Claro que como todo no cabía en el maletero, pues en la bandeja iban las sombrillas, las tablas de surf. Cómo nos verían que se acercó un transeúnte a la ventanilla a preguntar si vendíamos algo de ganga.

  A todo esto en el reloj marcaban ya las nueve pasadas.

-No te preocupes, cariño, la DGT ha dicho que el atasco empezará a partir de las tres, así que adelante.

  No había andado más de veinte metros , cuando la señora va y dice:

-Para, he olvidado las gafas de sol.

-Yo también subo, me he dejado el MP3  -La niña, y yo, y yo que se me ha olvidado la SDRAM

  Total, otros 18 minutos.

  Por las calles , multitud de paisanos preparaban maletas, bolsos, barcas hinchables y nos saludaban admirados de lo temprano que habíamos conseguido salir.

  Pronto nos dimos cuenta de que el viaje iba a ser una aventura difícil y larga, sobre todo larga, Los chicos se pusieron en el DVD portátil la saga de el señor de los anillos versión extendida y les dio tiempo a verla vez y media.

  Pero no todo fue malo. En el trayecto he hecho varios trabajos. He levantado un plano a escala 1:1 de todas las imperfecciones y desigualdades de la A3, bueno y de la M-40, que también fueron tres horas para llegar hasta la A-3, Y jugamos, vaya que  si jugamos a todos los juegos de estrategia mental

“ A ver cuantos coches verdes, con matricula par nos encontramos, o cuantos coches verdes con matricula par que vayan ocupados por dos o más personas. Pero en seguida terminábamos, como no andábamos, pues solo lo que nos daba la vista.

 En una de las paradas largas, coincidimos con un matrimonio que también viajaba con dos hijos. Mientras echábamos una partida de mús, los chavales se fueron a la gasolinera más próxima a tomarse una hamburguesa. Conocimos a camioneros, funámbulistas, aspirantes a ingenieros, albañiles, opositores, guardias civiles de vacaciones, mauritanos deportados, en fin a todos los que estaban en un grupo de 20 coches atrás y adelante. Hubo una pareja en proceso de separación que se reconcilió, porque no hay nada que una más que la adversidad, y un cura que iba en un corsa , tres coches mas adelante los bendijo y en la caja de un camión de hortalizas vacío, consumaron su reconciliación para regocijo de todos.

En cuanto llegó la noche levantaron la capota y se puesieron a cantar   “Allá en el rancho grande…….. Mexico lindo y querido…..y más”No tardó en expandirse la alegría y allí se acercaron tonadilleras, gitanos, malabaristas, danzantes del vientre y hasta una señora de ciento cuatro  años que iba para Albacete y que cantaba jotas. Se hizo un improvisado botellón y corrió el vino, el tequila caliente, el agua , las chocolatinas, los bocatas de francesa y de chorizo de orza. Y el humo, el humo de porros y habanos.

   Cuando ya estaba a punto de amanecer, alguien dijo: “Eh, esto se mueve, esto se mueve” y echamos todos a correr a nuestros vehículos sin recoger nada, sin pedirnos los teléfonos, sin despedirnos , y ya sin parar hasta la playa. Fue allí donde me di cuenta que el mayor no venía, luego me enteré de que iba  en el coche del matrimonio  vecino, con su hija y que  se quería  incorporar al grupo de los mariachis. Tenían una gala en Benidorm….

a mis 51

26 Marzo 2009 por jaclemente

A mis 51

 

 Hoy, con mis cincuenta y uno recién cumplidos, cabalgando sobre el  medio siglo de transito por este mundo, es un día como otro cualquiera para hacer, si no un testamento como dice Sabina en su canción, si al menos un pequeño escrito a modo de balance o de declaración de intenciones, que tampoco.

 

  El cumplir años sólo tiene una cosa buena , a mi modo de ver, y es el que ya no tienes que fingir ante nadie, lo que no eres. La gente que te conoce ya sabe lo que das de sí y a la que no te conoce, tampoco creo que le importe. Si ha podido vivir tanto tiempo sin saber nada de ti , sin que les influyeras en su vida, pueden seguir del mismo modo otros cincuenta y un años.

 

 ¿ Tendré que pensar en sentar la cabeza, en recogerme, como dicen en los pueblos?

¿ Es hora de empezar a arrepentirse de lo malo que he sido? ¿ quién me dará su absolución? O , por el contrario tendré que empezar a “rodar por mejores caminos, a fumar el tabaco mejor, y , también por qué no, a comerme las mejores manzanas, la mejor diversión y en la mesa mejor , el mejor de los vinos.”

 

  Uno se da cuenta, si bien no es de repente, que nos van abandonando las fuerzas, que los cubatas de antaño nos producen acidez, que las comilonas de entonces nos destrozan el estómago. Que el bromuro que nos dieron en la mili nos hace efecto ahora.  Que las tres de la mañana son las cinco de ayer , que el tercer piso de hoy es el quinto de antes de ayer y es el entresuelo de mañana . Que nos hacemos invisibles para las jóvenes y cada vez nos quieren más las abuelas, que nos hemos vuelto mejores y no nos peleamos con nuestros padres, que , a veces, hasta nos gusta hablar de fútbol, en los bares a los que ya no vamos, que alguna vez nos descubrimos mirando el culo de una jovencita que podría ser la amiga de nuestra hija, que necesitamos más estímulos para tener una erección, que ya no nos ponemos barracos con el roce de una mano. Que hemos dejado de pelearnos con nuestros hijos y lo que queremos es que de vez en cuando vengan a vernos y si es posible que nos digan que nos quieren o que nos echan de menos.

  A esta edad  nos miramos al espejo casi con miedo, con miedo de descubrirnos una nueva mancha, una arruga, una pata de gallo y empezamos a interesarnos por las cremas faciales, por las lociones capilares, por los desescamantes, exfoliantes, nutrientes e hidratantes.  Muchos de nuestros amigos se han quedado calvos o están en el camino Y en el mejor de los casos estamos llenos de canas, bueno más bien nos queda algún pelo negro entre la maraña de blancos. Dicen que parecemos más interesantes. ¡ Una mierda!, eso será porque saben que nos jode la vejez y las que nos quieren nos dan un poco de jabón. Es inevitable el mirar el cepillo cada vez que te peinas.

   De repente nos encontramos paseando un  perro canijo y no nos da vergüenza. Mirando en las agencias de viajes las ofertas de los balnearios, los cursos de macramé y de gimnasia de mantenimiento, los Spa en vez de las piscinas y las cintas de andar en vez de las bicicletas. Somos asiduos de las clases de bailes de salón , para cuando vayamos al centro de día

  Nos inundan el buzón, los cabrones , que no sé como se enteran, de propaganda de planes de pensiones, de residencias de la tercera edad , de apartamentos en Torrevieja y de sillones relax, para las articulaciones y nuestro correo electrónico se llena de mensajes de Viagra y cialis.

   Cuando vas paseando en vez de darte propaganda de academias o de trabajo, te dan folletos de sex-shop y de clubes de alterne. ¡ tanto se nos notará que no somos capaces de ligar!. Y en las tiendas te llaman señor ¡Dios santo, señor! El tendero hace mucho que  dejó de  llamarnos joven cuando nos pregunta qué queremos.

  Con todo, lo peor, lo peor de todo es cuando un hijo nos dice: “Anda, papá, no seas plasta, que cada vez te pareces más al abuelo”.

     

 

 

 

 

 

 

 

segunda oportunidad

16 Marzo 2009 por jaclemente

¾De verdad chica, yo nunca pensé que Dios fuera así. Me lo imaginaba , pues… como viene en  los libros, con barba blanca, un señor muy viejo, con túnica . Bueno me acuerdo cuando mi Paco me llevó a Roma, por los 25 años y estuvimos en la capilla sextina.

¾Sixtina, es la capilla Sixtina

¾¡ qué más da!  Como te decía , pues así., así me parecía a mi Dios, pero no, que va , de repente veo que entra un señor alto, guapo, con barba oscura.

¾¿ Cómo Jesucristo?

¾Si, algo así, pero más guapo, como Sandokán, ¿ te acuerdas de Sandokan?.Con su traje de raya diplomática, su pelo largo y negro, su barba, sus ojos azules , ahhhhhhh. .

¾Ahora entiendo lo que se dice de “está como Dios”.

¾Yo no creía que era Dios, pero cuando lo vi dirigirse hacia el trono, con el ojo ese del triángulo encima, ya no me quedó duda. Todo el mundo en silencio, de pie. Un ángel impoluto tocando una trompeta de esas largas, ¿ como se llaman?

¾No sé.

  ¾Bueno, como se llamen, pues, como te digo, el ángel tocando la trompeta  y otro anunciando : ¡Atención , Dios!!. Pero nada altivo, sabes, se sentó y me dijo: A ver,¿ Eres tú  la damnificada? Yo no sabía el significado de  esa palabra pero como se dirigía a mi, pues yo me levanté, hice una reverencia y dije, en el tono más humilde que pude:

¾Si, Señor.

¾Bueno, cuéntame, ¿ qué te ha pasado?¿ por qué estás aquí?  ¾Me dijo con una voz dulce, armoniosa, melódica, seductora…

¾Vamos Puri, que te vas.

¾Uy perdona chica. Pues verá  Señor, ¾dije, muy digna yo, colocándome el pelo como Letizia¾ Yo me asomé al pozo, a ver si tenía agua, es que este año ha sido muy seco sabe, uy que tonta, ¾le dije después¾ ¿como no lo va a saber?. Pues eso, que me asomé al pozo y me caí y me ahogué, según veo.

¾Entonces se puso muy serio , que  creí que era por algo que había dicho yo, pero no, dijo con una voz que me hizo temblar las piernas: A ver que se presente aquí ahora mismo el ángel de la guarda de esta mujer. Y allí que vino, custodiado por dos, como romanos o algo así, mi ángel, un poco feo, ni rizos dorados , ni nada y las alas como las de los pájaros esos que salían en la tele cuando lo del chapapote.

¾¿ y qué pasó?

¾Pues nada, le estuvo preguntando que donde había estado en el momento del accidente  y cosas así, el se defendió diciendo que su jefe   le había  encargado otra tarea, ya que había habido prejubilaciones y estaban escasos de personal y esas cosas. Yo no me enteré muy bien, porque me quedé embobada mirando a Dios.

¾¿ Y bien?

¾Pues nada, que le echó una bronca que “pa´qué” y a mi  me asignaron otro ángel de la guarda, uno jovencito con alitas blancas y cara sonrosada y me han mandado de nuevo aquí, para darme una segunda oportunidad, pero yo por si acaso ya he mandado tapiar el pozo.

¾Pues me alegro por ti Puri, Pero… ¿ ahora que hacemos con las flores?

paisaje de otoño

5 Marzo 2009 por jaclemente

otoño en Poyatos 1

Carmen Propper

4 Marzo 2009 por jaclemente

Carmen Proper acababa de estrenar su vivienda. Después de largos años de lucha con la cooperativa, con la inmobiliaria y con el banco, por fin, era la feliz propietaria de un hermoso ático en la avenida  más moderna de la ciudad.

  Abrió la puerta con la misma emoción que una recién casada entra al tálamo en su noche de bodas.  Durante horas se deleitó paseando descalza sobre los hermosos suelos de roble, pulidos y abrillantados, y mirando las paredes de mármol travertino del cuarto de baño, los vistosos suelos de gres moncocción y los impecables muebles lacados de la cocina y los servicios.

   Le pareció todo tan maravilloso y fantástico que decidió no abrir las ventanas porque podía entrar polvo y estropear el suelo, ni siquiera subir las persianas ya que la luz del sol era perjudicial para la madera. Pensó que quizá también lo fuera la luz artificial y apagó las bombillas. Una vez a oscuras se sentó en el suelo para no pisar y se puso a respirar el aroma de la madera nueva  y los matices del fresco olor a pintura de la vivienda, con suavidad para que no se desgastaran. Allí permaneció hasta que pasados unos días un olor nauseabundo alertó a los vecinos.